La guardiana entre el centeno

                   
(...) me imagino a muchos niños pequeños jugando en un gran campo de centeno y todo. Miles de niños y nadie allí para cuidarlos, nadie grande, eso es, excepto yo. Y yo estoy al borde de un profundo precipicio. Mi misión es agarrar a todo niño que vaya a caer en el precipicio. Quiero decir, si algún niño echa a correr y no mira por dónde va, tengo que hacerme presente y agarrarlo. Eso es lo que haría todo el día. Sería el encargado de agarrar a los niños en el centeno. Sé que es una locura; pero es lo único que verdaderamente me gustaría ser. Reconozco que es una locura.
J.D. Salinger

No concibo otra forma de vida. La entrega, la plena disposición, el cuidado de los demás. Como Holden, sé que es una locura, pero es lo que es. Soy como soy. No hay alternativa. Y si la hay, es tan innecesaria. Ser la que más ama, la que más da, la que más se esfuerza es pasión. La tragedia de vivir siendo sumisa, el placer de ser un engranaje de tantas maquinarias.

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